Lo que los Cristianos Podemos Aprender de los Juegos Olímpicos

Encontré un artículo de Greg Stier, el presidente de “Dare to Share Ministries“, una organización que se dedica a ayudar a los adolescentes y jóvenes a compartir su fe en Cristo. El artículo habla de las cosas que los Cristianos pueden aprender de los Juegos Olímpicos.

Te las comparto aquí:

  1. La salvación es gratis pero los premios se ganan (2 Corintios 5:10).
  2. Los adolescentes pueden hacer cosas buenas (y mejores que los adultos) si se les da la oportunidad (1 Timoteo 4:12).
  3. El trabajo en equipo es de muchísima importancia (Filipenses 1:27).
  4. Es la preparación antes del evento que importa mas (1 Timoteo 4:8).
  5. Aun los que han caído mucho pueden regresar y acabar fuerte (Gálatas 1:13-16).
  6. Algo no se ha acabado hasta que se haya acabado (2 Pedro 3:9-10).
  7. Llevar la antorcha es increíble pero ganar la medalla de oro es mejor (2 Timoteo 4:6-8).
  8. Las ceremonias, no importa que tan espectacular que sean, no pueden comparar con los juegos (Colosenses 2:16-17).
  9. Los comentaristas hablan. Los atletas hacen (Santiago 1:22).
  10. Lo mejor es por venir (2 Corintios 4:16-18).

¿Que piensas? ¿Podemos aprender algo mas de los juegos Olímpicos?

(via: Greg Stier)

¿Cometes Estos Errores de los Discípulos?

Este artículo fue escrito por Rafael Araiza Sanchez, un buen amigo y estudiante de ministerio juvenil en el Seminario Teológico Bautista Mexicano.

Para el contexto de este artículo, sugiero que leas los siguientes pasaje: Mateo 17:14-21; 18:1-5.

En ocasiones puedo verme reflejado en los doce discípulos, y no porque me crea de lo mejor, sino todo lo contrario, cuando cometo errores como ellos lo hicieron.

A veces pasa como ellos, quienes quizá pensaron que como Jesús ya les había dado poder, autoridad para sanar y liberar, ya el esfuerzo iba a ser mínimo, “al cabo Dios es quien lo va a hacer.” Éstos se confiaron, vemos en Mateo que dice “Jesús reunió a sus doce discípulos. A cada uno le dio poder para expulsar malos espíritus y para sanar toda clase de enfermedades” (10:1 BLA)

¿Qué salió mal? ¿Qué no hicieron bien?

  1. Les faltó FE – ¿Qué pasó, por qué fracasamos? Y el Señor Jesús les dice “porque les faltó fe”. Noten que no se exige la fe de Abraham, no se exige la fe de Elías, no se exige la fe de Moisés, no se exige la fe de los héroes y heroínas de las Escrituras, simple y sencillamente dice “si tuviereis fe como un grano de mostaza”.

    Si nosotros queremos nutrir, enriquecer, crecer en nuestra confianza en la presencia de Dios, necesitamos regresar a las Escrituras, no leerlas para enseñarlas o predicar, sino leer para nuestro propio provecho.

    “¿Por qué no pudimos?” preguntan los apóstoles. El Señor Jesús les responde fracasaron porque les faltó fe, confianza en Dios.

  2. Les faltó disciplina – No solo les faltó fe, les faltó disciplina. Me imagino a Jesús diciéndoles “ustedes pensaron que podían enfrentar a Satanás y sus demonios, separados, distantes de mi.”

    Hermanos, el pastorear vidas no sólo es algo hermoso, sino también es una lucha y no podemos obtener dirección en independencia de Dios, no se puede.

    Entonces ¿por qué fracasamos? Les faltaron las disciplinas cristianas, les faltó oración, les faltó dependencia de Dios.

    Yo no sé si usted tenga preguntas que quisiera hacerle a los grandes hombres y mujeres de la Biblia. Tengo muchas preguntas para muchos de ellos, y una de esas preguntas es para los apóstoles, específicamente a esos nueve. Y estoy casi seguro de su respuesta: tenían buen tiempo que estos discípulos no hacían su devocional, no tenían un tiempo con Dios. Parece que tenían un largo tiempo, de que no habían entendido el Salmo 51 “Dios ama la verdad en lo íntimo”, no habían entendido el Salmo 46:10 “estad quietos y conoced que yo soy Jehová”. Tenían tiempo que no lo hacían.

    Cuando se les presenta la oportunidad, fracasan. Jesús nos sentenció a todos, sin excepción y dijo “Separados de mi nada podéis hacer” (Jn. 15:5). En independencia de Dios, todos nuestros esfuerzos resultarán en vano.

    Fracasaron porque les faltó disciplina, dejaron de orar, dejaron de leer las Escrituras, se negaron al ayuno, se negaron a depender de Dios y el resultado fue el fracaso.

  3. Falta de humildad – Jesús el Señor les dice, “hay algo más que les faltó. No solo les faltó fe, no solo les faltó disciplina, les falto humildad”. Sabe qué les dice Jesús “no hay nada bueno en que pierdan su tiempo en discusiones estériles” ¿Quién es el más grande en el reino de Dios? ¿Quién predica mejor? ¿Quién ministra mejor a los jóvenes? ¿Qué ministerio juvenil tiene mejores actividades? Cuando entramos a esas discusiones, Jesús dice “no hay ninguna virtud en eso”. No discutamos eso.

    Eso dice Jesús “revela un corazón orgulloso, exhibe un corazón lleno de soberbia” y pone el ejemplo de un niño ¿No les parece maravilloso? Creo que a más de uno Jesús nos vuelve a recordar dónde debemos tener los pies, y luego fracasamos porque nos faltó humildad, sencillez. Dependencia de Dios.

    Si los apóstoles lo pidieron en el nombre del Señor ya teniendo autoridad ¿qué le costaba al Señor sanar a ese joven? Nada, y no es que sólo quisiera magnificar la obra de su Hijo Jesucristo, pero a los apóstoles les faltó todo lo que conlleva la autoridad para realmente hacerlo.

¿Cuándo fue la última vez que pedimos Palabra de Dios para predicarla y no nos fue dada?

¿Cuándo fue la última vez que estuvimos separados de Dios?

¿Cuándo fue la última vez que nos faltó una de estas disciplinas?

Devocional – La supremacía de Jesús

Dios me ha bendecido con 3 hijos. Todos tienen menos de 7 años. Son muy importantes para mi. Haré cualquier cosa para ellos.

Los amo mucho, pero me he dado cuenta que mis hijos tienen un problema. Tienen el mismo problema que todo ser humano tenemos. Tu y yo tenemos ese problema, también. Cada uno de nosotros pensamos que somos la persona o la cosa mas importante del mundo. La sociedad me ha enseñado que mis planes, mi alegría, mis objetivos de vida, etc, deben ser lo mas importante para mi. Pero no es verdad. Nosotros no somos nuestra prioridad. Me atrevo a decirte que “buscar los intereses de otros” tampoco es nuestra primera prioridad. “Cuidar a nuestra familia” no es la prioridad una tampoco. Aunque estas cosas son importantes, hay algo aun mas importante.

Con todo lo que tenemos que hacer, y con todas las cosas que pasan por nuestra mente, es muy fácil perder la vista de nuestras prioridades. Nuestras vidas están bombardeadas con muchas cosas. Tenemos mucho que hacer, personas que cuidar, estudios que preparar, tarea que hacer, y muchas cosas mas. Todas estas cosas son prioridades. Pero por buena que sean estas cosas no ocupan la prioridad primaria de nuestras vidas. Todas estas cosas nos ponen a nosotros en el centro de nuestro universo, y no somos la persona “suprema” de nuestra existencia.
Existimos para Jesús. Yo existo para Jesús. Tu existes para Jesús. Todo lo que hay en el mundo ha sido creado para El y existe para El. Veamos lo que dice Colosenses 1:15-20 acerca de Jesús.

Él es la imagen del Dios invisible, el primogénitos de toda creación, porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, poderes, principados o autoridades: todo ha sido creado por medio de él y para él.

Él es anterior a todas las cosas, que por medio de él forman un todo coherente. Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. Él es el principio, el primogénito de la resurrección, para ser en todo el primero.

Porque a Dios le agradó habitar en él con toda su plenitud y, por medio de él, reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz.

10 Razones para la Supremacía de Jesús:

  1. La imagen del Dios invisible.
  2. El primogénito de toda creación
  3. Creador de todo (visible e invisible)
  4. Anterior a todas las cosas
  5. Mantiene unida toda la creación
  6. La cabeza de la iglesia (su cuerpo)
  7. El principio
  8. Toda la plenitud de Dios
  9. El reconciliador de todo
  10. El que trae la paz

Esta semana, nos haría bien recordar que Jesús es la prioridad en nuestras vidas. El es supremo sobre toda la creación. Es sobre nosotros. Existimos para El y no para nosotros mismos. A veces es fácil perder la perspectiva de su supremacía, pero si podemos meditar en El esta semana en todo lo que hagamos, tendremos las prioridades correctas.

Que tengas una excelente semana!

Devocional – Proverbios 11:24-26

Unos dan a manos llenas, y reciben más de lo que dan; otros ni sus deudas pagan, y acaban en la miseria. El que es generoso prospera; el que reanima será reanimado. La gente maldice al que acapara el trigo, pero colma de bendiciones al que gustoso lo vende. – Proverbios 11:24-26

Este fin de semana mi esposa y yo tuvimos la oportunidad de ayudar a alguien que necesitaba ayuda con una situación en su vida. Para mi, había sido un día muy largo. Había pasado la mañana en clase del Diplomado en ministerio juvenil del Seminario (4 horas de clase el sábado). Estaba cansado y quería pasar la tarde en mi casa sin presiones. Pero mi esposa y yo sabíamos que teníamos una oportunidad de ayudar a esta familia y decidimos ayudarle. No hicimos nada muy grande, pero sentimos que lo que pudimos hacer fue de mucha bendición para la vida de esta familia.

Dejame ser muy sincero contigo–mi familia (y especialmente yo) no siempre ayudamos a las personas que nos cuentan sus necesidades. De hecho, muchas veces no hacemos lo que sabemos que debemos de hacer (no somos perfectos…pero eso ya lo sabias). Siempre hay un montón de excusas para no ayudar: no tenemos tiempo; estamos ocupados; no tenemos ganas de salir de la casa y esperar, etc. Este fin de semana fue una de las pocas veces que hicimos lo correcto.

Escribo acerca de la situación porque creo que Proverbios 11 nos habla de algo muy relevante para cada uno de nosotros. Dice, “El que es generoso prospera; el que reanima será reanimado.Cada uno de nosotros debe tomar en cuenta esta verdad.

Muchos de nosotros–especialmente los que estamos involucrados en el ministerio–pasamos tiempo en la vida desanimado. A veces andamos pensando en dejar el ministerio o preguntandonos si Dios realmente nos ha llamado a ministrar a la juventud. Nos parece que nuestras necesidades son muchos y no sabemos como salir de las situaciones difíciles. Muchos de los que leerán este articulo hoy estarán pasando por una situación en que necesitan ser animado.

Por otro lado, también pasamos por momentos de alegría y de animo. Hay días que parece que Dios nos ha dado una doble bendición. Si estas pasando por una situación así, toma en cuenta lo que dice el Proverbio: “El que reanima será reanimado.Algún día necesitaras recibir el apoyo de alguien mas.

Si estas en la situación de ayudar a alguien, puedes sembrar la bendición en su vida. Dios nos dice que debemos ayudar cuando tenemos los recursos de ayudar. Si no ayudamos a los necesitados, nunca debe ser por falta de disposición. Entiendo que hay momentos cuando uno no puede ayudar, pero si puedes animar a alguien o apoyarle con algo y no lo haces, no esperes la ayuda o la palabra de animo de alguien cuando lo necesitas.

¿A quien puedes animar esta semana? ¿Como puedes ser generoso con los que están en tu vida?

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Devocional – 1 Pedro 5:2

«Cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere.» 1 Pedro 5:2

Cuando tenía 16 años obtuve mi licencia para conducir un auto. Por supuesto no tenia mi propio carro y tuve que pedir prestado el de mi mama. Era el carro que ella usaba para llegar al trabajo, ir de compras, y todas las otras cosas que les tocan a las madres hacer. Fue algo muy valioso para mi mama, y yo lo quería usar para salir con mis amigos.

No se si una vez te han prestado algo valioso, pero cuando recibes el préstamo, la persona usualmente te recuerda del valioso que es el objeto que te esta prestando. Y si es un carro, cuando te sientas en el carro prestado, te llega un sentimiento de temor que algo te va a pasar. Este sentimiento es mucho mas cuando es el carro de tu mama.

Cuando te prestan algo, tu eres muy cuidadoso con ello porque entiendes dos cosas: 1) no es tuyo, y 2) tendrás que rendirle cuentas al dueño de lo que hiciste con aquella cosa que te prestó.

Así somos como Dios. En 1 Pedro 5:2, el autor del libro les esta rogando a los ancianos que «Cuiden el rebaño de Dios que esta a su cargo.»

El rebaño es de Dios. Es decir, no es tuyo. El ministerio que Dios nos ha dado no es nuestro. Los jóvenes no son nuestros. Son de Dios.

Esta verdad nos ayudara a evitar muchos problemas en nuestros vidas y ministerios, pero también cambiaría la manera en la que vemos a los jóvenes que están en los ministerios que Dios nos ha dado.

Un problema que muchos tenemos es que pensamos que somos los dueños de los ministerios. Empezamos a actuar como si fuéramos el salvador de los muchachos. Construimos un ministerio que depende de nosotros mismos y no dejamos trabajo a otros. Es un problema de egoísmo para muchos de los líderes. Este problema se puede arreglar si entendemos que el rebaño pertenece a Dios.

Un cambio que puede ocurrir es que empezaremos a tomar (mas) en serio el llamado que Dios nos ha dado. En vez de tratar el ministerio juvenil como un hobby o algo que hacemos mientras esperemos un “ministerio verdadero” (el pastorado de una iglesia), veremos a los jóvenes que están a nuestro cargo como lo que son: el rebaño de Dios.

Esta semana, recuerda que los jóvenes de tu ministerio no son tuyos. Son prestados de Dios. Son suyos. ¡Cuídalos!

Devocional – 1 Juan 3:18

Devocional – 1 Juan 3:18

Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad. – 1 Juan 3:18

Es muy fácil decir una cosa y hacer otra cosa. Todo el mundo sabe que no se debe ser incongruente con lo que decimos y lo que hacemos, pero saberlo no significa que no lo hagamos.

Por ejemplo…¿Cuantas veces hemos dicho que vamos a orar por alguien pero no lo hacemos? ¿Cuantas veces decimos que vamos a hacer algo sin ninguna intención de hacerlo?

Si me conoces sabes que a veces me pierdo cuando estoy buscando un lugar nuevo. No es muy fácil vivir en la Ciudad de México y tener que buscar iglesias o tiendas u otros lugares solamente con una dirección y la idea de donde esta ubicado. A veces las calles son diferentes de las que estan en el mapa o simplemente los señalamientos dicen una cosa cuando en realidad deben decir otra cosa. Esta ultima razón es la que mas me frustra, y es lo que también nos causa conflicto en nuestras vidas y ministerios.

Una de las maneras mas fáciles de perder la confianza de un adolescente o joven es ser deshonesto con ellos. La hipocresía es una de las cosas que mas alejan a las personas de la iglesia. Muchas veces enseñamos en la iglesia dice que Jesús ama a todos y que somos seguidores de El. Decimos que queremos ser como Jesús, pero no actuamos como El cuando se trata de poner el amor en acción.

Las palabras de amor y los hechos de amor son distintas cosas. Muchas veces soy bueno para hacer la primera pero al poner en practica el amor fallo mucho. Y el problema mas grande es que pienso que nadie se da cuenta. Pienso que todos creen lo que digo cuando les digo que los amo, pero la verdad es que (como siempre) las acciones hablan mas fuerte que las palabras.

¿Y tu? ¿Como te calificarías en cuanto al amor con hechos?

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Devocional sobre Lucas 16:10
Devocional sobre Nahum 1:8

Devocional sobre Mateo 25
Devocional sobre Salmo 139
Devocional sobre Hechos 9