Dos Lecciones de la Vida de la Samaritana

Dos Lecciones de la Vida de la Samaritana

Esta semana estaba leyendo la historia de la Samaritana en Juan 4. Nosotros la conocemos así, pero realmente la historia se trata de un pueblo samaritano, no solamente de una mujer samaritana. Al final de la historia, todo el pueblo quedó impactado por la visita de Jesus.

De esta historia aprendí dos cosas:

#1: Hay dos maneras de conocer a Jesus…del testimonio de alguien mas (39), y de su palabra (41). Es interesante que el interés que tenían los Samaritanos en Jesus era por que la mujer les decía de El, pero al final de la historia, creyeron aun mas porque escucharon su palabra.

Nosotros tenemos que utilizar las dos cosas para ayudar a otros…tenemos que compartir lo que Jesus nos esta enseñando a nosotros mismos, y tenemos que ayudar a otros a escuchar Su Palabra por si mismos.

#2: Jesus no te impacta simplemente para que tengas una vida mejor. El quiere que lleves otros a sus pies. La Samaritana fue la via por la cual muchos samaritanos mas llegaron a conocer a Jesus.

Tu historia y la obra de Dios en tu vida es para ti y para los demás. Comparte tu historia. Comparte lo que estas aprendiendo. Ayuda a tus jóvenes a entender que Dios esta obrando en sus vidas para impactarles a ellos y a los demás.

¿Que es lo que Dios esta haciendo en tu vida? ¿Con quien lo vas a compartir?

Tu Relación con tu Pastor

Tu Relación con tu Pastor

Si realmente quieres ver que tu ministerio crezca, pasa tiempo hablando con el pastor principal de tu iglesia. Si quieres lo mejor para tus jóvenes y sus familias, invierte tiempo con el pastor principal de tu iglesia. Si quieres desarrollarte como líder de jóvenes, busca relacionarte con tu pastor principal.

El pastor de tu iglesia no es tu enemigo. De hecho, debería ser tu aliado. Un estudio que hice sobre los ministerios juveniles efectivos en Los Estados Unidos revela que los ministerios juveniles que logran sus objetivos son los que tienen el apoyo del pastor titular de la iglesia.

El tiempo que pasas con el te dará una mejor idea de su vision y pasión por el ministerio y la iglesia. También tendrás oportunidades de comunicar tu vision y pasión por el ministerio y la juventud de tu iglesia y comunidad.

Una de las cosas que me hubiera gustado hacer mas en mi primer tiempo como pastor de jóvenes es pasar mas tiempo con el pastor principal. En esa época no vi la importancia o el beneficio de aprender de sus años de experiencia tanto en el campo misionero como en el pastorado. Pasar mas tiempo con el me hubiera dado la oportunidad de aprender muchas cosas mas acerca de mi vida y como Dios quería usarme. También hubiera crecido mas espiritualmente durante estos años que servia con el.

Tu ministerio es demasiado importante para no invertir tiempo en tu relación con tu pastor. Muchos líderes juveniles ven al pastor como el enemigo que no quiere que haya ministerio juvenil. En algunos casos, es cierto. Tu tienes que tomar la iniciativa a mejorar tu relación con el pastor. Tu tienes que buscar maneras de relacionarte con el y demostrarle que estas buscando platicar con el y aprender de el.

Invita a tu pastor a comer o a tomar un cafe. Ora por el. Aunque este muy ocupado, busca acompañarle en unas de sus visitas. Aprenderás mucho y vera tu interés en el ministerio y la iglesia. Tu vida y tu ministerio serán diferentes después de pasar tiempo con tu pastor y después de convertirlo en un aliado de tu ministerio.

¿Que has hecho para relacionarte con tu pastor o mejor tu relación con el?

El Trabajo del Pastor (y la Iglesia)

La Biblia enseña en Efesios 3:11-13 que Dios le ha dado a la iglesia a diferentes personas con diferentes responsabilidades. Después de hablar de los “pastores y maestros”, el autor de la carta dice que los pastores y maestros existen para capacitar a los santos para hacer la obra.

Según este pasaje, el trabajo de un pastor es un trabajo de capacitar.

El pastor no existe para hacer toda la obra del ministerio solo. El pastor tiene la responsabilidad (y los talentos y dones) de capacitar a los Cristianos a hacer la obra del ministerio para que juntos podamos hacer discípulos de todas las naciones. Aunque no es todo lo que hace un pastor, debe ser parte de su descripción de trabajo.

Mateo 28:19-20 nos dice que la obra del ministerio es hacer discípulos. El pastor, siendo cristiano, tiene el llamado de hacer discípulos—también tiene la responsabilidad de capacitar a los demás cristianos a hacer discípulos. Si la iglesia va a cumplir con la gran comisión, todos tenemos que participar. No podemos esperar a que los pastores hagan toda la obra.

Los jóvenes Cristianos necesitan a un pastor que les pueda capacitar a hacer discípulos. El trabajo del pastor de jóvenes es capacitar a los jóvenes a hacer la obra del ministerio. Es muy lejos de cuidar a bebes mientras los adultos estudien la Biblia.

Los que pastoreamos a jóvenes estamos buscando capacitar a los santos a hacer la obra del ministerio. Los jóvenes cristianos tienen muchas necesidades. Necesitan crecer en su propia fe. Necesitan entender la Biblia y el significado de ser un joven cristiano en la actualidad. Pero también necesitan ver que la iglesia los necesita. Que la obra de Dios es su responsabilidad también. Que Dios espera que ellos, siendo Cristianos, hagan discípulos de todas las naciones.

El trabajo del pastor de jóvenes es grande. La mies es mucha. Hay que orar para que Dios les ayude a los jóvenes a entender que son los obreros que Dios esta buscando. Y hay que ponernos a capacitarlos a hacer la obra.

La Variedad en el Equipo de Liderazgo

A mi hijo le gusta el helado de chocolate con menta. A mi, me gusta el de vainilla. Le gusta a mi hija el de puro chocolate. Todos tenemos diferentes gustos, y no hay ningún problema con esto. Tu equipo de liderazgo debería componerse de una variedad de personas para que tu ministerio tenga éxito en alcanzar al mayor numero de jóvenes posible.

Debido a que estamos trabajando con chicos y chicas con diferentes personalidades, gustos, habilidades, talentos, y contextos, es importante recordar que no siempre vas a poder hacer una conexión personal efectiva con todos los que están en tu grupo. Algunos no van a tener los mismos intereses que tu o no harás “clic” con ellos cuando hablas de ciertas cosas. Por eso es necesario buscar a gente de diferentes edades y personalidades para participar en tu grupo de liderazgo.

No les van a gustar tus historias y ilustraciones del fútbol (u otra cosa) a todos los chicos de tu grupo , y tampoco van a abrirse contigo inmediatamente porque tu personalidad es distinta a la suya. Pero hay hermanos en tu iglesia que pueden conectarse con estos muchachos con quienes, por alguna razón u otra, te cuesta trabajo conectar.

Es la responsabilidad del líder principal buscar variedad en tu grupo de liderazgo. Cuando te pones a pensar en las personas que vas a invitar a trabajar con tu grupo (debes ministrar en equipo), piensa en los que son diferentes que tu, en las personas que tienen diferentes experiencias, los que vienen de diferentes tipos de familias, y los que tienen diferente trasfondo que tu. Tu habilidad de crear un buen equipo va a ayudar tu ministerio a largo plazo.

Por ejemplo, yo vengo de una familia cristiana. Aunque mis padres se divorciaron cuando era niño, tengo experiencias muy distintas a muchos otros. Estudie en una escuela cristiana toda mi vida, y no tengo nada de experiencia en las escuelas publicas. Nunca he sido maltratado por ser cristiano, y nunca he tenido muchos amigos que no van a la iglesia. A lo que voy con esto es que, a veces, es difícil relacionarme con los que no tienen tanta experiencia en la iglesia. Aunque trato de entender su mundo, me puede costar trabajo.

Sin embargo, en mi iglesia, yo se que hay personas que vienen de otras situaciones, y estas personas me pueden ayudar a ministrar a chicos con diferentes experiencias. Como líder juvenil, tengo que buscar a estas personas e invitarlas a ser parte de mi equipo para que podamos hacerles llegar el evangelio a todos los jóvenes del mundo.
Es impresionante ver como Dios nos ayuda a formar equipos de liderazgo variados para ministrar a una variedad de chicos y chicos de nuestras comunidades e iglesias.

¿Llegar a la Meta en un Año?

En un anuncio viejo de Tutsi Pops, había un búho y un niño buscando la respuesta a la pregunta, ¿Cuántas veces hay que lamer una paleta “tutsi pop” para llegar al centro? La respuesta siempre ha sido que nadie sabía porque la gente siempre la muerde antes de llegar al centro. No podían resistir la tentación de morder la paleta, y al final del anuncio siempre decían, “El mundo nunca sabra.”

Este anuncio y la historia de los Tutsi Pops me lleva a una pregunta: ¿Cuánto tiempo se necesita para que los jóvenes lleguen a la madurez espiritual? Algunos piensan que tienen un formula, pero creo que es otra pregunta sin respuesta. ¿Cuándo llegas a ser maduro espiritualmente? ¿Cuándo llegan los jóvenes a ser como Cristo? Sabemos que cuando lleguemos al cielo seremos como El, pero mientras…?

Dios trabaja de diferentes formas en las vidas de cada uno de sus hijos. Ninguno de nosotros tomaremos el mismo camino para llegar a la madurez espiritual. Nuestro Padre celestial sabe que tenemos diferentes experiencias y contextos, y El usa estas cosas para ayudarnos a llegar a la estatura de Jesus.

Eso me lleva al punto de este pensamiento y algo muy importante para los líderes juveniles: nuestros ministerios juveniles no pueden cumplir sus objetivos (la madurez espiritual) en un solo año. Se requiere tiempo desarrollar a un discípulo de Jesus. Se requiere mucho tiempo para acompañar a un adolescente a convertirse en un joven consagrado a Jesus. Es una locura pensar que llegaremos a la estatura completa de Jesus en un solo año.

Ten paciencia en tu ministerio, con los muchachos que están en tu grupo, y con sus amigos que todavía no quieren tomar una decisión, y también con sus familias. Todo el ministerio requiere paciencia.

Dios seguramente esta obrando en sus vidas, pero desde mi experiencia, Dios casi nunca trabaja tan rápido que quisiéramos. Sin embargo, te aseguro: Dios nunca llega tarde (Comparte en Twitter).

No muerdes la paleta. Disfruta el proceso de ver a los jóvenes crecer lentamente, y no dejes de animarlos en su caminar con Cristo.

Lo que Podemos Aprender de la Historia de Jonás

Lo que Podemos Aprender de la Historia de Jonás

En mi iglesia estamos estudiando la historia de Jonás. Es increíble lo que Dios hace para salvarnos y redimir nuestras vidas. Ayer hablamos del segundo capítulo del libro, y en ese capítulo de la historia, Jonás esta orando a Dios desde el vientre del pez.

Podemos aprender 3 cosas (por lo menos) de esta parte de la historia:1

  1. Dios es extremamente compasivo – Dios mando el pez a Jonás para salvarlo. La compasión de Dios para nosotros es extrema. Aunque no merecemos su gracia o su salvación, El nos quiere salvar.
  2. La muerte produce la vida – Cuando pensamos que no hay esperanza, Dios hace algo maravilloso. Jonas pensaba que iba a morir, pero Dios, en su misericordia, lo salva de la muerte y le da vida.
  3. En toda la variedad de las experiencias humanas, la compasión de Dios siempre es mas grande – Desde la profundidad de nuestro dolor al gozo mas alto, tenemos que entender que Dios es mas grande y que Dios tiene mas compasión para nosotros que esta variedad.

Vivamos aceptando la compasión y amor que nuestro Dios tiene para nosotros y proclamándolo a los que tanto lo necesitan!


1. Tomado de mis apuntes del sermon del Dr. Jonathan Pennington predicado en Sojourn Community Church el 7 de mayo 2017