Si me conoces, sabes que soy fanático del futbol americano, y si sabes algo del futbol americano, sabes que anoche se jugó el “Super Bowl”—el partido mas importante del año que se decide el campeonato de toda la liga nacional de futbol.

También, si me conoces, sabes que mi equipo es el de los delfines de Miami, que no ha jugado en el “Super Bowl” desde 1985. Muchos de los que visitan esta pagina ni siquiera estaban vivos la ultima vez que mi equipo llegó al campeonato. A los fanáticos del equipo de Miami no nos gusta el equipo de los Patriotas de New England que jugaba anoche. Un problema que tenemos es que ese otro equipo es muy bueno y siempre nos gana y les gana a casi todos los equipos de la liga.

La parte que te va a interesar es que, anoche, el equipo de New England iba perdiendo 21-0 al equipo de Atlanta. Ya sabrás a quien le iba yo. Yo estaba muy feliz y pensaba que iban a perder “los enemigos de mi equipo.” Pero…el equipo de New England es un buen equipo y a pesar de las circunstancias difíciles, no se dejaban por vencido y jugaban fuerte hasta el final. En fin, le ganaron al equipo de Atlanta en tiempo extra.

Al pensar en este (horrible) resultado del Super Bowl, pensé en el liderazgo juvenil, y como, muchas veces, nosotros nos damos por vencido por que las circunstancias son malas o parece que las cosas no nos van bien. Pero la manera en que reaccionamos en medio de los problemas es lo que nos define. Estas reacciones valen mucho mas que las reacciones que demostramos cuando las cosas van bien. Los buenos líderes saben como portarse en las circunstancias difíciles, y saben continuar haciendo lo que les toca aun cuando parece que todo se va a derrumbar.

Hoy quiero animarte a seguir adelante y no darte por vencido. El ministerio es muy difícil. Tenemos que seguir a nuestro Señor y liderar a los jóvenes y sus familias aun en medio de las situaciones difíciles. Si solamente queremos ser los líderes en las buenas, nunca llegaremos a ser lo que Dios quiere que seamos. Nunca veremos lo que El quiere hacer en nuestras vidas.