Acabo de regresar de capilla en el Seminario Teológico Bautista Mexicano, y el tema de hoy fue el amor que los cristianos debemos mostrar para que el mundo sepa que somos discípulos de Cristo. Este tema (como muchas otras cosas), me hizo pensar en el ministerio con jóvenes, y tengo algunos pensamientos al respeto que quisiera compartirte.

Juan 13:35 dice, “De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.”

Sabemos que una de las necesidades básicas de los adolescentes y jóvenes es la de ser amado. Parece que todo el mundo esta en contra de ellos. Sus papás no saben expresar su amor. Muchos adolescentes y jóvenes confunden el amor con el sexo cuando se trata de las relaciones con el sexo opuesto. El amor es una palabra mal usada en la sociedad, y es un sentimiento que muchos no entienden. Sin embargo, es algo que todos buscamos y necesitamos.

La iglesia debería demostrar amor hacia la juventud, y debemos enseñarles como es el amor verdadero. Sentir el amor y saber expresarlo son importantes para la juventud y la sociedad.

En capilla, el predicador nos llevó a 1 Corintios 13, donde hay una descripción del amor. Después, nos llevo a personalizar el pasaje, poniendo nuestro nombre donde el pasaje dice la palabra “amor.”

Creo que este ejercicio seria bueno para cada líder de jóvenes. Podemos empezar a ver como podemos demostrarles el amor a nuestros jóvenes con estas características:

Pon tu nombre en el espacio.

___________ es paciente.
___________ es bondadoso.
___________ no es envidioso.
___________ no es jactancioso.
___________ no es orgulloso.
___________ no se comporta con rudeza.
___________ no es egoísta.
___________ no se enoja fácilmente.
___________ no guarda rencor.
___________ no se deleita en maldad.
___________ regocija con la verdad.
___________ todo lo disculpa.
___________ todo lo cree.
___________ todo lo espera.
___________ todo lo soporta.

Sería bueno buscar estas características en nuestras relaciones con los demas y enseñárselas a nuestros jóvenes para que nuestros grupos se convirtieran en lugares llenos del amor. Así sabrán todos que somos discípulos de Cristo.

(Foto por Carmen Eisbär)